El Real Betis Balompié sumó tres puntos de oro en el Estadio de La Cartuja tras imponerse por la mínima (1-0) a la Real Sociedad en la segunda jornada de LaLiga. En un choque sumamente parejo e intenso, la calidad individual de Rodrigo Riquelme terminó por inclinar la balanza a favor del conjunto bético.
La Cartuja sostuvo la paridad en el primer tiempo
El duelo arrancó con una Real Sociedad incisiva. El esquema trazado por Pellegrino Matarazzo generó peligro en los primeros compases a través de combinaciones entre Takefusa Kubo, Ander Barrenetxea y Orri Óskarsson. Sin embargo, los dirigidos por Manuel Pellegrini lograron asentarse sobre el terreno de juego tras la pausa de hidratación.
Liderados por un activo Antony en ataque y con intervenciones de Facundo Bernal, el Betis cerró la primera mitad asediando el marco rival, aunque sin poder romper el cero antes de irse al descanso.
Conexión sudamericana y definición magistral de Riquelme
Para la segunda parte, la presión verdiblanca surtió efecto en medio de un trámite físico que dejó amonestados a Jon Aramburu e Igor Zubeldia en el bando visitante. La recompensa llegó al minuto 63: el delantero colombiano Cucho Hernández filtró un pase preciso dentro del área para que Rodrigo Riquelme definiera de zurda con un remate raso pegado al poste derecho, firmando el 1-0.
Tras la anotación, Pellegrini movió el banquillo dando ingreso a Isco, Pablo García y Nelson Deossa para refrescar líneas y sostener la ventaja. Por su parte, la Real Sociedad volcó sus piezas al frente con las entradas de Mikel Oyarzabal, Yangel Herrera y Arsen Zakharyan.
En los minutos finales, el Betis debió resistir el empuje donostiarra acumulando amonestaciones en su zaga para Héctor Bellerín, Fran García y Natan. Pese a la agonía del tiempo añadido, el cerrojo bético no cedió y selló una trabajada victoria ante su afición.

