El RCDE Stadium fue testigo de un final electrizante en LaLiga, donde el Real Madrid se impuso por 1-2 ante el RCD Espanyol. Un gol sobre la hora del juvenil Carlos Espi le dio la victoria al conjunto blanco, que debió emplearse a fondo para derribar la resistencia de una escuadra perica sumamente competitiva.
Golpe inicial y respuesta perica
El equipo dirigido por José Mourinho salió a imponer condiciones desde el silbato inicial con la dupla ofensiva conformada por Kylian Mbappé y Vinícius Júnior. La insistencia rindiendo frutos al minuto 9, cuando Jude Bellingham conectó un certero remate de cabeza a centro de Arda Güler para abrir el marcador a favor de los merengues.
Sin embargo, el Espanyol no bajó los brazos y comenzó a inquietar el marco rival mediante acciones de Roberto Fernández y Edu Expósito. Al minuto 30, la recompensa local llegó por conducto de Alex Calatrava, quien aprovechó una asistencia de Javier Hernández para definir de zurda y firmar el 1-1 con el que ambas escuadras se fueron al descanso.

Asedio blanco y la aparición estelar de Espi
Durante la segunda mitad, el Real Madrid volcó su ataque sobre la portería perica. Kylian Mbappé, Ibrahima Konaté y Vinícius dispusieron de múltiples ocasiones de peligro, pero el bloque defensivo del Espanyol y los bloqueos providenciales mantuvieron la paridad en el electrónico.
Viendo que el tiempo se agotaba, Mourinho movió el banquillo en el tramo final ingresando a Marc Cucurella, Trent Alexander-Arnold y al joven delantero Carlos Espi en sustitución de Bellingham al minuto 80.
La apuesta resultó magistral. Justo al minuto 90, Espi cazó un balón dentro del área y sacó un potente derechazo desde diez metros que venció al guardameta local para desatar la locura madridista con el 1-2 definitivo.
Pese a los intentos desesperados del Espanyol en el añadido, que terminó el encuentro cargado de amonestaciones para Pol Lozano y Pere Milla, el Real Madrid aseguró tres puntos de oro a domicilio en un choque de alta exigencia.

