El Estadio de Mestalla fue testigo de un intenso pero desatinado compromiso de LaLiga donde el Valencia CF y el RC Celta de Vigo empataron 0-0. A pesar de los constantes ajustes tácticos de ambos banquillos y un final de partido abierto, la falta de contundencia en el área rival impidió que el marcador se moviera.
Precaución y fricción en la primera parte
Carlos Corberán alineó al Valencia con un dibujo 5-3-2 confiando la punta a Arnaut Danjuma, mientras que el Celta apostó por una propuesta más abierta en 3-4-3. Los locales avisaron temprano con remates desatinados de Danjuma y un potente tiro a puerta de Filip Ugrinic detenido por el guardameta visitante.
El conjunto gallego respondió a través de la pelota parada y disparos desde fuera del área por conducto de Marcos Alonso y Aleix Febas. Con el paso de los minutos, la fricción se apoderó del trámite y el Valencia acumuló amonestaciones en su zaga para Justin De Haas y el arquero Stole Dimitrievski antes de irse al descanso.

Cambios de pieza pero sin efectividad
Para el inicio del complemento, Corberán retiró al amonestado De Haas para dar entrada a Mouctar Diakhaby. Ambos entrenadores quemaron sus naves en busca del gol del triunfo:
- El Celta mandó al campo a Iago Aspas, Pablo Durán y Williot Swedberg para refrescar la zona de ataque.
- El Valencia respondió dando ingreso a Hugo Duro, Umar Sadiq y Aliou Dieng.
A pesar del carrusel de sustituciones y las llegadas claras de Marcos Alonso por los visitantes y Danjuma por los locales, los remates carecieron de dirección. En los minutos finales, la tensión provocó tarjetas amarillas para Javi Rueda, Sergio Carreira y el portero Ionut Radu por el bando celeste.
El pitazo final decretó un punto para cada escuadra, dejando al Celta con sensaciones positivas a domicilio y al Valencia obligado a corregir la puntería de cara a la próxima jornada.
