El Estadio Municipal de Butarque fue el escenario neutral de un intenso duelo de LaLiga en el que el Rayo Vallecano y el Deportivo Alavés igualaron 1-1. En un encuentro repleto de bajas por lesión y ajustes tácticos, la figura de Mariano Díaz volvió a ser determinante para rescatar un punto precioso y mantener el paso invicto del conjunto babazorro en el arranque de la temporada.
Las lesiones condicionaron el trámite en Butarque
El partido arrancó con contratiempos tempranos para la escuadra franjirroja dirigida por Beñat San José. Apenas al minuto 16, Isi Palazón tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado, obligando a dar entrada a Randy Nteka. Pese al golpe, el primer tiempo se mantuvo cerrado con opciones aisladas para Toni Martínez por parte del Alavés, despidiéndose con un 0-0 al descanso.
Tras la reanudación, la insistencia del Rayo encontró premio al minuto 48. Una combinación entre Jorge de Frutos y Sergio Camello permitió al delantero franjirrojo definir con un preciso derechazo ajustado al poste izquierdo para poner el 1-0. Para colmo de males en el bando local, su guardameta titular Augusto Batalla también cayó lesionado al 57′, dejando su lugar a Dani Cárdenas en el marco.

La chispa de Mariano volvió a encender al Alavés
Viendo a su equipo abajo en el marcador, el técnico Quique Sánchez movió sus fichas al minuto 62 dando entrada a Mariano Díaz en sustitución de Lucas Boyé. Tal como ocurrió en la primera jornada, el delantero dominicano necesitó pocos minutos para revolucionar la ofensiva vitoriana.
Al minuto 84, Mariano recogió un balón fuera del área y sacó un potente disparo raso de derecha desde 20 metros que se incrustó en la esquina inferior derecha para sellar el 1-1. Con este golazo, el ariete suma su segundo tanto del campeonato y confirma su momento dulce.
A pesar de que el Alavés volcó sus líneas en los nueve minutos de tiempo añadido en busca del triunfo, el colegiado José Luis Munuera Montero decretó el final, dividiendo unidades y manteniendo a los visitantes invictos.
