El cierre de la Premier League dio un giro inesperado. El Manchester City dejó escapar una oportunidad clave en la lucha por el campeonato tras empatar 3-3 ante el Everton, en un partido lleno de errores defensivos y emociones hasta el último minuto.
El equipo dirigido por Pep Guardiola parecía tener el control del encuentro, especialmente tras adelantarse en el marcador con una gran actuación de Jérémy Doku, quien abrió el marcador antes del descanso. Sin embargo, lo que vino después fue un auténtico caos defensivo que terminó costándole puntos vitales.
En la segunda mitad, el Everton reaccionó con contundencia. Aprovechando errores en la zaga rival, logró darle la vuelta al marcador con goles de Thierno Barry y Jake O’Brien, encendiendo la ilusión de su afición. Incluso, el propio Barry firmó su doblete para poner contra las cuerdas al City.

Cuando parecía que la derrota era inevitable, apareció Erling Haaland para recortar distancias, y nuevamente Doku para rescatar el empate en los últimos instantes. Aun así, el daño ya estaba hecho.
Con este resultado, el Arsenal se mantiene líder con ventaja de cinco puntos, quedando muy cerca de consagrarse campeón. A falta de pocas jornadas, los “Gunners” dependen de sí mismos para levantar el título, mientras que el City prácticamente se queda sin margen de error.
El empate no solo deja dudas en el funcionamiento del conjunto de Guardiola, sino que también podría marcar el momento clave en el que la corona del futbol inglés cambia de manos.

