El mundo de la NBA se encuentra en estado de shock tras confirmarse este martes 12 de mayo el fallecimiento de Brandon Clarke, alero de los Memphis Grizzlies. La noticia fue comunicada oficialmente por la franquicia y su agencia de representación, Priority Sports, dejando un profundo vacío en la comunidad deportiva.
Aunque el anuncio se hizo público este martes, su representación confirmó que el deceso ocurrió el pasado lunes 11 de mayo. Hasta el momento, las causas de su muerte no han sido reveladas.
Una carrera marcada por el esfuerzo y las lesiones
Clarke, de 29 años y surgido de la Universidad de Gonzaga, fue seleccionado en la primera ronda del Draft de 2019 por Memphis, equipo en el que desarrolló la totalidad de su carrera profesional de siete años.
Sin embargo, sus últimas temporadas estuvieron marcadas por un calvario físico. En la actual campaña 2025-2026, el canadiense solo pudo disputar dos partidos debido a una persistente lesión en la rodilla derecha. En total, Clarke apenas había podido participar en 72 encuentros durante los últimos tres años, batallando constantemente por recuperar la forma que lo convirtió en una pieza clave de la rotación de los Grizzlies.
Un último capítulo complicado
Recientemente, el nombre del jugador había estado envuelto en la polémica fuera de las duelas. A principios de abril, Clarke fue arrestado en Arkansas bajo cargos que incluían exceso de velocidad y posesión de sustancias controladas. A pesar de estos problemas personales, la noticia de su fallecimiento ha generado una ola de mensajes de condolencias por parte de compañeros, rivales y aficionados que recordaron su intensidad y talento en la cancha.

