En un duelo de titanes entre los líderes divisionales de la Liga Nacional, los Los Angeles Dodgers se impusieron 3-1 a los Atlanta Braves este viernes en el Dodger Stadium. La victoria no solo reafirma el gran momento del conjunto angelino, sino que prolonga la pesadilla de Atlanta en Hollywood, donde han ligado su octava derrota consecutiva.
El factor Freeman y la oportunidad de Ohtani
El encuentro se mantuvo en un equilibrio tenso hasta que las figuras de los Dodgers marcaron la diferencia. Shohei Ohtani rompió el empate en la quinta entrada con un sencillo productor que envió al plato a Miguel Rojas, quien previamente se había embasado por un error del campocorto Jim Jarvis.
En el sexto episodio, Freddie Freeman sentenció el encuentro con un imponente cuadrangular de 413 pies por el jardín central ante los lanzamientos de Chris Sale. Para Freeman, fue un batazo con sabor a redención, rompiendo una racha de 25 juegos sin conectar jonrón.

Duelo de pitcheo y solidez en el relevo
El abridor de los Bravos, Chris Sale (6-2), cargó con la derrota a pesar de una labor sólida de siete entradas en las que permitió cinco hits y tres carreras (dos limpias), ponchando a siete rivales sin otorgar boletos.
Por el lado de los locales, el bullpen realizó un trabajo impecable:
- Alex Vesia (1-0) se acreditó el triunfo tras un relevo corto pero efectivo.
- Tanner Scott cerró la puerta en la novena entrada con un relevo perfecto para asegurar su tercer salvamento de la campaña.
Esfuerzo insuficiente de Harris II
A pesar de la derrota, Michael Harris II tuvo una noche perfecta a la ofensiva al irse de 4-4, anotando la única carrera de Atlanta en el segundo inning tras un sencillo de Austin Riley. Sin embargo, los bates de los Bravos se enfriaron en los momentos críticos, dejando hombres en base y sucumbiendo ante la eficacia del pitcheo angelino.

