El tenis español ha encontrado una nueva realidad que ilusiona a propios y extraños. Rafa Jódar selló este martes su pase a los cuartos de final del Masters 1.000 de Roma, tras imponerse con autoridad al estadounidense Learner Tien con parciales de 6-1 y 6-4. En apenas una hora y 15 minutos, el madrileño dio una exhibición de madurez y potencia sobre la arcilla italiana, superando al tenista joven con mejor ranking en la actualidad.
El “Orgullo de Leganés” no solo ganó un partido; envió un mensaje al circuito. Por cuarto torneo consecutivo —y segundo Masters 1.000 seguido tras su gran papel en Madrid—, Jódar se mete entre los ocho mejores, un resultado que lo catapulta virtualmente al Top 30 del ranking ATP y lo establece como una amenaza real en la élite del tenis mundial.
Crónica de una exhibición: Dominio y personalidad
Un primer set de otra galaxia Jódar saltó a la pista con una intensidad inalcanzable para Tien. Tras un breve intercambio inicial donde ambos mantuvieron el saque, el español activó el modo ofensivo. Con un tenis agresivo pero sumamente preciso (solo cometió cuatro errores no forzados en toda la manga), encadenó cinco juegos consecutivos. Dos quiebres quirúrgicos le permitieron cerrar el primer set 6-1 en poco más de media hora, dejando al estadounidense sin respuestas tácticas.
Reacción y castigo El segundo parcial amagó con complicar las cosas. Learner Tien, haciendo gala de su estatus como el mejor Sub-21 del mundo, salvó dos bolas de break iniciales y logró romper el servicio de Jódar para colocarse 1-3 arriba. Sin embargo, lejos de entrar en pánico, el madrileño tiró de personalidad.
Jódar respondió con un “contra-break” inmediato y una racha de cuatro juegos seguidos que le devolvieron el control total del encuentro. Con su servicio recuperado y una derecha que dictaba el ritmo, el de Leganés cerró la contienda con un 6-4, demostrando que su techo aún está lejos de alcanzarse.

El objetivo: Romper su propio récord
Instalado ya en cuartos de final, Rafa Jódar buscará superar lo hecho en Madrid y alcanzar sus primeras semifinales de un Masters 1.000. Su consistencia en los últimos meses sugiere que el relevo generacional en el tenis español no es solo un proyecto, sino un presente vibrante que hoy celebra en el Foro Itálico.
