Los New York Yankees continúan demostrando por qué son los dueños de la cima. Con una explosión ofensiva en el sexto inning, encabezada por un doblete remolcador de Trent Grisham, los “Mulos del Bronx” derrotaron 9-2 a los Texas Rangers, sellando una racha impresionante de seis victorias en sus últimos siete encuentros.
El despertar de Grisham y el rally del sexto
El encuentro se mantuvo cerrado durante los primeros cinco episodios, con los Yankees limitados a apenas una carrera. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en la sexta entrada. Tras dos boletos y un sencillo corto que congestionó las bases, Trent Grisham castigó un lanzamiento del zurdo MacKenzie Gore con un doblete al callejón del jardín izquierdo-central que vació las almohadillas.
El ataque no se detuvo ahí. J.C. Escarra, Aaron Judge y Cody Bellinger se unieron a la fiesta con imparables productores, completando un racimo de seis anotaciones que sentenció el partido y castigó severamente al bullpen tejano.

Preocupación por Jasson Domínguez
A pesar de la alegría por la victoria (la número 16 en sus últimos 19 juegos), el Yankee Stadium quedó en silencio absoluto durante el primer inning. El prospecto dominicano Jasson Domínguez tuvo que abandonar el terreno en un carrito tras una espectacular atrapada lanzándose contra la pared para robarle un extrabase a Brandon Nimmo.
El equipo informó que Domínguez ha sido colocado bajo el protocolo de conmoción cerebral y se someterá a una resonancia magnética en su hombro izquierdo para descartar lesiones de gravedad. Su baja representa un golpe sensible para un equipo que atraviesa su mejor momento de la temporada.
Debut y pitcheo de emergencia
En el montículo, los Yankees tuvieron que improvisar tras la baja de Ryan Weathers por enfermedad. Paul Blackburn inició el encuentro, seguido por el debutante Brendan Beck, quien subió desde Triple-A para cumplir con el rol de relevista largo. Beck permitió dos carreras en tres entradas, incluyendo un cuadrangular del exyankee Ezequiel Durán, pero logró mantener a raya a los Rangers lo suficiente para que la ofensiva hiciera su trabajo.

