La Roma firmó una actuación memorable en su estreno de la temporada en la Serie A tras aplastar por 4-0 a la Fiorentina en el Stadio Olimpico. Bajo la dirección táctica de Gian Piero Gasperini, el conjunto capitalino dio una autentica cátedra de fútbol ofensivo liderada por un letal Donyell Malen y la genialidad absoluta de Paulo Dybala.
La sociedad Dybala-Malen encendió la capital
Desde los primeros minutos, el esquema 3-4-2-1 del cuadro giallorosso asfixió por completo la propuesta planteada por Fabio Grosso. La resistencia de la Viola, resguardada en el marco por David De Gea, cayó al minuto 27. Paulo Dybala asistió magistralmente a Donyell Malen, quien definió con un disparo raso de zurda ajustado al poste para abrir el marcador (1-0).
Pese a tímidos chispazos de Cher Ndour y Radu Drăgușin antes del descanso, la segunda mitad fue un monólogo absoluto del equipo local.
Al 52′, nuevamente Dybala frotó la lámpara para servírsela a Malen, quien mandó el balón al ángulo superior izquierdo (2-0). Tan solo ocho minutos después, al 60′, la conexión argentino-neerlandesa volvió a hacer estragos: pase quirúrgico de Dybala y remate a quemarropa de Malen dentro del área chica para completar un espectacular hat-trick y colocar el 3-0. Ambos futbolistas se retiraron en el tramo final bajo una atronadora ovación de la grada romana.
Broche de oro para una noche perfecta
Con el partido totalmente sentenciado y la Fiorentina desconectada en el campo, los ingresos desde el banquillo mantuvieron el ritmo arrollador de los locales. Al minuto 86, el juvenil Niccolò Pisilli sacó un potente derechazo desde diez metros ajustado a la esquina izquierda para sellar la goleada 4-0.
Los intentos finales de Matías Soulé y Santiago Castro estuvieron cerca de abultar aún más el marcador. La Roma de Gasperini manda así un mensaje contundente al resto del Calcio desde la primera jornada, mientras que la Fiorentina abandona la capital italiana repleta de dudas defensivas.
