La Copa Mundial de la FIFA 2026 vivió una jornada histórica marcada por la velocidad. En cuestión de horas, el torneo vio caer dos veces el registro del gol más rápido de la competición, dejando a Ismael Saibari y Matías Galarza como protagonistas de una curiosa marca que quedará en la memoria de los aficionados.
Todo comenzó en Boston, durante el duelo entre Marruecos y Escocia correspondiente al Grupo C. Apenas transcurridos alrededor de 70 segundos de juego, Ismael Saibari aprovechó una rápida acción ofensiva para adelantar a los marroquíes y establecer el 1-0 definitivo. El tanto se convirtió en ese momento en el más veloz del Mundial 2026 y fue clave para que Marruecos sumara tres puntos importantes.
Sin embargo, la marca de Saibari duró apenas unas horas. En el encuentro entre Turquía y Paraguay por el Grupo D, Matías Galarza sorprendió a todos con un disparo desde fuera del área cuando apenas habían transcurrido poco más de un minuto desde el saque inicial, estableciendo un nuevo récord de rapidez en la presente edición de la Copa del Mundo.
El mediocampista paraguayo, que había sido incluido en el once titular para este encuentro, respondió de inmediato a la confianza del entrenador Gustavo Alfaro. Su anotación dejó sin reacción a la defensa turca y cambió el rumbo de un partido vital para las aspiraciones guaraníes.

La coincidencia de que ambos registros se produjeran el mismo día convirtió la jornada en una de las más peculiares del torneo. Lo que parecía una marca difícil de superar para Saibari fue batido pocas horas después por Galarza, demostrando que en el Mundial cualquier historia puede cambiar en segundos.
Aunque ambos goles entraron en la lista de los más rápidos de esta edición, todavía están lejos del récord absoluto en la historia de las Copas del Mundo. Esa marca pertenece al turco Hakan Şükür, quien anotó a los 11 segundos frente a Corea del Sur en el partido por el tercer lugar del Mundial de 2002.
El tanto de Saibari permitió a Marruecos colocarse en la cima del Grupo C junto a Brasil, mientras que la anotación de Galarza llegó en un momento crítico para Paraguay, que necesitaba reaccionar tras su derrota en la primera jornada.
Así, el 19 de junio de 2026 quedó marcado como el día en que el Mundial vio caer dos veces el récord del gol más rápido del torneo. Primero fue Ismael Saibari con Marruecos; horas más tarde, Matías Galarza tomó el relevo y escribió su nombre en la historia de la competición con un inicio fulminante ante Turquía.

