En un partido lleno de drama, estrategia y un cierre no apto para cardíacos, la Selección de Brasil logró una valiosa remontada al imponerse 2-1 a su similar de Japón en el Mundial 2026. Tras una primera mitad sumamente ríspida en la que el conjunto asiático plantó cara de manera sorpresiva, la “Canarinha” hizo valer su jerarquía en la parte complementaria y, gracias a una revolución comandada desde el banquillo, destrabó el cerrojo samurái en el tiempo de compensación.
Sorpresa nipona antes del descanso
Desde el pitazo inicial, el cotejo mostró un claro contraste de intenciones en la pizarra táctica. Brasil saltó al terreno de juego bajo su habitual esquema 4-1-2-3 con Matheus Cunha y Vinicius Junior liderando el tridente ofensivo, mientras que los “Samuráis Azules” respondieron con un ordenado e intenso 3-4-3 buscando explotar los contragolpes a velocidad. Las primeras aproximaciones corrieron a cargo de los sudamericanos, pero la falta de puntería impidió inaugurar el marcador temprano.
La gran sorpresa de la tarde se instaló al minuto 29 del compromiso. Tras una excelente transición asociativa, el mediocampista Kaishu Sano se tuvo confianza y sacó un remate certero que batió las redes defendidas por Alisson Becker para decretar el sorpresivo 0-1 a favor de Japón. A partir del gol en contra, Brasil intentó adueñarse de las acciones, pero la frustración y el juego brusco se hicieron presentes con la amonestación de Casemiro al minuto 14 y una marea defensiva asiática que mandó el juego al descanso con ventaja para los de Hajime Moriyasu.

Monólogo brasileño y la épica de Martinelli
Para la parte complementaria, el director técnico de la Verdeamarela sacudió las piezas desde el vestidor dándole ingreso a Lucas Paquetá por Endrick. La dinámica del encuentro cambió por completo hacia un monólogo sudamericano; Brasil se volvió completamente superior, adueñándose de la posesión del balón con un abrumador 62% frente al 38% de sus rivales y asfixiando por completo los circuitos de gestación de Japón (como se detalla en la estadística general de image_dc0d9f.png).
La insistencia brasileña rindió frutos al minuto 56, cuando Casemiro aprovechó una precisa asistencia de Gabriel Magalhães para conectar un cañonazo cruzado en el área que puso las tablas 1-1 en la pizarra. El asedio brasileño continuó de forma asfixiante registrando una implacable estadística de 20 tiros totales (7 a puerta) contra solo 5 de la escuadra asiática (como se evidencia en image_dc0d9f.png).
Cuando el empate parecía inamovible y el partido agonizaba con una preocupante lesión de Casemiro al 90+1′, apareció el héroe de la noche. Al minuto 90+6′, el ingresado Gabriel Martinelli capitalizó una fantástica habilitación del centrocampista Bruno Guimarães para mandar el esférico al fondo de las redes y sentenciar el agónico 2-1 definitivo. Japón intentó una última reacción en el largo tiempo añadido, pero el pitazo final decretó la heroica victoria de la escuadra sudamericana.

Ficha Técnica del Partido: Fase de Grupos
- Resultado: Brasil 2 – 1 Japón
- Goles: Kaishu Sano (29′ – JPN); Casemiro (56′ – BRA), Gabriel Martinelli (90+6′ – BRA).
- Alineación Brasil (4-1-2-3): Alisson; Danilo, Marquinhos, G. Magalhães, D. Santos; Casemiro, B. Guimarães, L. Paquetá; R. V. S. Rocha, M. Cunha, V. Junior.
- Alineación Japón (3-4-3): Z. Suzuki; T. Tomiyasu, S. Taniguchi, H. Ito; R. Doan, D. Kamada, K. Sano, K. Nakamura; J. Ito, A. Ueda, D. Maeda.
- Incidencias: Lesión de Casemiro (90+1′ – BRA).
