El regreso de los hombres del norte al máximo escenario del futbol internacional no defraudó. Tras una prolongada ausencia de 28 años, la Selección de Noruega firmó un debut categórico en la Copa del Mundo 2026 al golear 4-1 a su similar de Irak en el Gillette Stadium, un resultado que desata la locura vikinga en los Estados Unidos y sacude la planeación del Grupo I.
La gran narrativa de la tarde en Foxborough estuvo protagonizada por Erling Haaland, quien en su debut absoluto en una cita mundialista cargó con el peso ofensivo de su país al registrar un doblete. Con esta victoria, el conjunto escandinavo iguala en la cima del sector con Francia, perfilando un choque de titanes en la tercera jornada que promete paralizar el torneo.
El factor Haaland rompe el ímpetu iraquí
Irak, que ingresó al certamen norteamericano como el último de los 48 invitados de forma oficial, saltó al emparrillado de los New England Patriots con una propuesta física e intensa que sorprendió a los europeos durante la primera media hora de juego. Sin embargo, la pausa de rehidratación enfrió el ritmo del cuadro asiático y permitió el reordenamiento táctico de los dirigidos por Ståle Solbakken.
Al reanudarse las acciones, la verticalidad noruega rindió frutos. Alexander Sørloth habilitó con criterio a Antonio Nusa, quien a su vez descargó para que David Møller Wolfe colgara un centro raso al corazón del área. Con una elasticidad impecable, Erling Haaland se barrió para conectar el esférico y firmar el 0-1 al minuto 33, anotando el primer gol de su nación en un Mundial desde Francia 1998.
La respuesta de Irak fue inmediata y de alta manufactura. Al minuto 39, Ali Jassim se desprendió por la banda y mandó un servicio quirúrgico que Aymen Hussein conectó con un fiero testarazo en las alturas para decretar el 1-1, marcando apenas el segundo gol en la historia de Irak en Copas del Mundo. No obstante, el gusto duró poco: dos minutos más tarde, Haaland ejerció una presión asfixiante sobre la salida rival y desvió el despeje del arquero Jalal Hassan para incrustar el balón en las redes de forma inverosímil, enviando el trámite al descanso con el 1-2.

Sentencia táctica a balón parado
Para el complemento, el estratega de Irak modificó su estructura defensiva para cortar los balones largos hacia Haaland y Sørloth. Aunque la circulación europea perdió fluidez, el oficio escandinavo resolvió el dilema a través de la táctica fija. Al minuto 75, tras el cobro de un tiro de esquina cerrado, el zaguero Leo Østigård se elevó sin marca en el área pequeña para conectar de cabeza y poner el 3-1.
En el tiempo de compensación, la fiesta en las tribunas se completó. Tras un centro al área donde Haaland buscaba el triplete, un amontonamiento e infortunio defensivo provocó un autogol de Aymen Hussein en su intento por techar a Kristian Thorstvedt, sellando el 1-4 definitivo en medio del cántico vikingo.
Ficha Técnica del Partido: Grupo I – Jornada 1
- Resultado: Irak 1 – 4 Noruega
- Goles: Erling Haaland (33′ y 41′ – NOR), Aymen Hussein (39′ – IRK), Leo Østigård (75′ – NOR), Aymen Hussein (90+2′ – Autogol).
- Sede: Gillette Stadium, Foxborough, Massachusetts.
Tabla de Posiciones – Grupo I:
- Francia: 3 PTS (Diferencial +3) Por confirmar resultado oficial ante Senegal
- Noruega: 3 PTS (Diferencial +3)
- Senegal: 0 PTS (Diferencial -3)
- Irak: 0 PTS (Diferencial -3)
Dato HupaSports
La goleada de Noruega ratifica por qué se le etiqueta como el “caballo negro” de la competencia, exhibiendo un abanico de recursos que va desde la velocidad de Nusa hasta el juego directo con Sørloth y la contundencia de Haaland. El planteamiento de Irak pagó el precio de la novatada al arriesgar la pelota en zonas de alta seguridad; el error de Jalal Hassan en el segundo gol fue un golpe psicológico del que nunca pudieron levantarse. Con Francia y Noruega liderando el sector con autoridad, los escandinavos tienen el escenario idóneo para amarrar el boleto a la ronda de eliminación directa, obligando a los galos a no guardarse nada para el cierre de la fase de grupos.
