Con una actuación estelar de los jóvenes prospectos y un despliegue de velocidad en las almohadillas, los Tampa Bay Rays derrotaron 8-4 a los Boston Red Sox en el cierre de la serie en el mítico Fenway Park. El triunfo consolida a Tampa Bay como uno de los equipos más sólidos de la Liga Americana (25-12), mientras que Boston sigue hundiéndose en el fondo de su división.
El despertar de Junior Caminero y Simpson
El encuentro se mantuvo empatado 3-3 durante gran parte del duelo, luego de que ambos equipos intercambiaran golpes en las primeras dos entradas. Sin embargo, en la sexta entrada, los Rays rompieron la igualdad. Tras un sencillo de Caminero y una base por bolas, el emergente Chandler Simpson se vistió de héroe al conectar un sencillo al jardín central que remolcó dos carreras para poner el 5-3.
Simpson no se detuvo ahí. En la octava entrada, el velocista conectó un triple hacia el callejón del jardín derecho para empujar a Williamson, ampliando la ventaja. Simpson terminó la jornada con 3 carreras impulsadas, siendo el catalizador del ataque visitante.

El puntillazo final: 449 pies de poder
En la novena entrada, el prospecto dominicano Junior Caminero sentenció el encuentro. Con un corredor en base tras un doble de Yandy Díaz, Caminero conectó un sólido cuadrangular por todo el jardín central que viajó 449 pies, dejando el marcador definitivo de 8-4 y silenciando a la afición local.
Pitcheo efectivo y relevo sólido
A pesar de una apertura complicada de Garrett Jax, el bullpen de los Rays volvió a ser la clave. Hunter Bigge se llevó su primera victoria de la temporada tras lanzar dos entradas perfectas de relevo, neutralizando por completo a la ofensiva de Boston. Por los Red Sox, James Bennett cargó con la derrota al permitir 4 carreras en poco más de cinco episodios de labor.
Por la ofensiva de Boston, el japonés Masataka Yoshida anotó una carrera tras negociar una base por bolas, y el dominicano Ezequiel Durán produjo una anotación, pero no fue suficiente para frenar el ímpetu de los “Rays”.
