El FC Barcelona respira con el regreso de dos piezas fundamentales, pero lo hace con el corazón en un puño. Hansi Flick ha confirmado que Raphinha y el joven Marc Bernal han superado sus lesiones y viajarán a Pamplona para enfrentar a Osasuna este 1 de mayo. Sin embargo, ambos regresan “caminando sobre la cuerda floja”: acumulan cuatro tarjetas amarillas y, de ver una más, se perderán el Clásico ante el Real Madrid.
El retorno de los capitanes de espíritu
Raphinha, el capitán brasileño cuya mentalidad ha sido elogiada por Flick, vuelve tras perderse citas clave, incluyendo la dolorosa eliminación en Champions ante el Atlético de Madrid. Por su parte, Marc Bernal también recibe el alta tras su lesión sufrida precisamente ante los colchoneros. Aunque se espera que inicien en el banquillo y sumen minutos de forma progresiva, el riesgo de sanción es real y latente.

Un alirón que depende de un hilo
El partido ante Osasuna no es un trámite cualquiera. Si el Barça vence en El Sadar y el Real Madrid tropieza mañana ante el Espanyol, los azulgranas podrían estar celebrando el título de liga este mismo fin de semana. No obstante, Hansi Flick se enfrenta a un dilema táctico: utilizar a sus estrellas para asegurar el campeonato o protegerlos para que no lleguen sancionados al duelo directo contra los merengues.
De Jong, el tercer amenazado
La lista de jugadores “en capilla” no termina ahí. Frenkie de Jong también se encuentra con cuatro amonestaciones. Con el centro del campo y la delantera comprometidos por las tarjetas, el Barça deberá jugar un partido perfecto en Pamplona: ganar para acariciar el trofeo, pero con una limpieza quirúrgica para no llegar diezmados al partido más importante del año.

